Desde
siempre, el Zócalo ha sido testigos de importantes acontecimientos políticos,
sociales y, en la última década, culturales y hasta religiosos.
México
ha cambiado mucho desde esas remotas épocas hasta hoy, pero paradójicamente, nosotros
seguimos siendo los mismos seres que nos reunimos alrededor de sagrados
sacerdotes que, a través de complejas ceremonias, nos recuerdan que aun hay
cosas que nos unen y que, a través de ellas, dejamos de ser individuos para
convertirnos en un momento de éxtasis, en una sola voz, una sola persona.
Y
el 10 de mayo de 2012, el Dios Rock
se hizo presente en México ante una feligresía de más de 200 mil personas a
través de uno de sus más grandes Sacerdotes, el Beatle más ambivalente de la
"más grande historia jamás contada":
Paul McCartney.
La
relación de todos los Beatles con
nuestro país es, curiosamente, fuerte y decisiva en muchos aspectos de su vida;
ya que, por ejemplo, la ultima esposa (y hoy viuda) de George Harrison; Olivia
Arias, es mexicana; Ringo Starr
conoció a su actual esposa Barbara Bach
mientras filmaba en Durango "Caveman"
e incluso, grabó con Mariachi "Las
Brisas"; un tema dedicado a ese conjunto hotelero en Acapulco y uno de
sus poco éxitos como solista. En el caso de John Lennon solo unos pocos mexicanos lo pudieron ver en su
clandestina visita a Huatla de Jimenez, Oaxaca cuando visitó a María Sabina para un viaje místico y
misterioso con hongos sagrados, donde, según la leyenda vio su futuro y lo
plasmo en un dibujo de una pistola.